He recorrido un largo camino de investigación y trabajo interior. No desde los libros, sino desde la experiencia vivida — sobre mí primero, con otros después.
Desde siempre me ha movido una sensación difícil de nombrar: la de que algo falta, algo que ninguna persona ni nada material puede darte. Algo trascendente. Esa búsqueda es la que me trajo hasta aquí, y la que sigo habitando.
Los libros y los manuales siempre los he leído después de hacer la experiencia. Han venido después para darle estructura a algo que ya había vivido — no al revés.
He llegado también a una comprensión que guía todo mi trabajo: cuando buscamos la causa de algo — sea físico, emocional, relacional — la respuesta nunca es solo una. Toda la información está contenida en un campo de consciencia que lo tiene todo: la herida y también la medicina para sanarla.